Escritos - DSMIV, Psicoanalisis y Psiquiatria - G.Jasiner

 

DSMIV, Psicoanálisis y Psiquiatría

"....En ese silencio, que es el privilegio de las verdades no discutidas,
los psicoanalistas encuentran el refugio que los hace impermeables..."
(Lacan, variantes de la cura tipo).


Por Lic. Graciela Jasiner

Descansar en los dormidos aposentos de las certidumbres, es un pacto con el peor de los conforts: el confort intelectual.
Alojar el interrogante, es justamente la propuesta de este trabajo.
Pienso que el psicoanálisis tiene algo para decir sobre las tematizaciones del Malestar en la Cultura hoy, y sobre la cuestión del DSM IV en particular.
Hay cuestiones que merecen ser debatidas. Desde la clínica, desde otros campos del saber, algo nos hace pregunta.
La operación de lectura que produjo Lacan en Freud, es una búsqueda, de sencillez. Aquella sencillez, tan añorada por Descartes.
Lacan avanzó en la búsqueda de formalizar cierta lógica, para lo cual se torna imprescindible, la utilización de la mínima cantidad posible, de nociones. No crear nuevas nociones, si no se han llevado las anteriores a su límite. Esfuerzo de los padres del psicoanálisis por extraer una mínima lógica posible en la dirección de la Cura.
A diferencia de estos esfuerzos, la Psiquiatría actual, básicamente en su versión DSMIV, parece perdida en una colección de trastornos.
En un afán clasificatorio, mezcla síndromes con signos, las estructuras subjetivas quedan diluidas en desórdenes, trastornos y síntomas, susceptibles de ser tratados con psicofármacos y psicologías conductistas.

Pareciera haber en esta nueva psiquiatría un rechazo a la nosología: una descripción con términos a-teóricos, del lenguaje común, que no agregan nada a lo estrictamente observable. La Nosología deviene Nomenclaturas.
Modos acordes al discurso de la posmodernidad. Ilusión de que para cada deseo hay un objeto y para cada desilusión un psicofármaco.
Intento poner a trabajar un debate que ya está inscripto en el avance de las neurociencias, y en la preocupación de muchos de nosotros, por los imprevisibles efectos para la subjetividad , de la clonación, del genoma humano, de la donación de órganos y otras formas nuevas de manipulación de los cuerpos .
La psiquiatría de nuestros días pareciera, inscripta en una teoría del signo.
Allí donde el Psicoanálisis piensa la constitución del sujeto en el campo del Otro, las ciencias biológicas pretenden ubicar los orígenes en el genoma humano.
Trastornos del estado de ánimo, o de los humores: Nombres con que hoy la psiquiatría junta sintomatologías diversas y contradictorias, que se presentan como un conjunto unitario, por contigüidad, y borra la diferencia entre psicosis y neurosis.
Hay abordajes que parecieran confundir el "carozo del ser" con los neurotransmisores.
Se trata de una colección de signos. Cuando digo Colección- me refiero a una lista, o por lo menos a una lógica no explicitada.
Plantear que la estructura es la neurosis, la psicosis o la perversión, nos coloca en otro campo.


Criticar, no es lo mismo, que realizar una Lectura Crítica.
Propongo que más que una discusión con el DSMIV, podamos comenzar a trazar las huellas de una Lectura Crítica, genealógica, como la llamaba M. Foucault.
Realizar una Lectura Crítica es dar cuenta de las condiciones de producción de un discurso, de las urgencias sociales en que se inscribe el mismo, de sus dispositivos técnicos y de sus a prioris teóricos.
¿Podríamos pensar el DSM IV como un catálogo de la globalización, con el peligro de
devenir una Clínica masificadora , que acorde a la búsqueda desesperada de inmediatez de nuestro tiempo, se detiene poco en el deseo del Sujeto? ....¿tendrá esto que ver con que cada día, se atienden y medican más depresiones"...?
¿Trastorno Depresivo Mayor ... (2 semanas de pérdida de interés, y 4 síntomas de una lista...), en vez de "trabajo de duelo"...?
Vale la pena recordar que tanto Lacan como Freud, abrevan en la psiquiatria clásica y que DSM, no es igual a Psiquiatría.
La psiquiatria clásica privilegiaba la psicogénesis a la organogénesis.
El término Psiquiatría apareció en 1802 y se generalizó en el siglo XIX.
Ya la clínica psiquiátrica de fines de siglo XIX, abría en cierto modo un camino hacia el Inconciente.
De hecho, Lacan propone la estructura de los tipos descriptivos que ya estaban. Retoma la nosografía clásica (neurosis- psicosis- perversión),en un esfuerzo por definir categorías propias.
Una vez más, busca sencillez, y no crear una categoría nueva si no se justifica en el haber llevado al límite la anterior.
Ya la Psiquiatría Dinámica en sus intentos de salir del universo de las brujerías, los curanderos y las técnicas chamánicas, busca abordar las enfermedades del alma, de los nervios, haciendo intervenir una relación transferencial entre el médico y el paciente.

La psiquiatría clásica privilegia la psicogénesis a la organogénesis.
Henry Ey, creador de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. camarada de Lacan, en los famosos Coloquios de Bonneval, trabajaba con psiquiatras, psicoanalistas, y pensadores de distintas tendencias y de diferentes campos de la cultura
Esfuerzos los de Henry Ey de sostener una psiquiatría humanista, la subjetividad del enfermo y la nosografía clásica.
Bleuler, referente de Freud, creador del término "esquizofrenia", más allá de un afán clasificatorio, escucha al paciente y establece una relación con él, busca la curabilidad de la locura con un estilo que toca con lo psicológico.
" ...esta clínica freudo- bleuleriana, dice E. Roudinesco, fue primero cuestionada por la antipsiquiatria y luego marginada a partir de 1970, por la puesta a punto del DSM III, y del DSM IV, de inspiración conductista y farmacológica..."
" No saben que les traemos la peste", le dice Freud a Jung, cuando el 27 de agosto de 1909 llegan a Nueva York.
Freud dicta las famosas Cinco Conferencias, pero no logra, llevar "la Peste".
A los americanos les interesa medir la energía sexual freudiana, probar estadísticamente los resultados de la cura psicoanalítica , convertirla en un modo de adaptación del hombre a la sociedad.
Pruebas, evaluaciones, encuestas, arsenal tecnológico. Psicoanálisis empirista y adaptacionista, el americano.
EE.UU. el país que de algún modo salvó al psicoanálisis del nazismo, donde ocurrió la mayor parte de los desarrollos post-freudianos, y de la psicoterapia, pueblo protestante, de padres fundadores, de re-lecturas de la biblia, crean desde principios de siglo dispensarios . El ideal es la localización y no el poder estatal, centralizado como en Francia, En el 1900 había un gran auge de las curas del alma, y en 1923 se crea la Asociación Psiquiátrica Americana.
No hay en EE.UU, un discurso que discuta con las corrientes organicistas, ni biologistas. El psicoanálisis se terapeutiza, al precio de perder su espíritu subversivo.
Rápida desaparición del espíritu freudiano de la tierra que alojó a tantos psicoanalistas judíos de Europa.

Tal vez, el pueblo americano, con sus orígenes cuáqueros, protestantes, comunitaristas, de las "Sociedades de amigos" se vuelve la tierra de un nuevo comunitarismo, cuyo telón de fondo es la psiquiatrización de los fenómenos mentales.
Defensa de las minorías de género, de color... De la pertenencia a las raíces.
Fenómeno problemático en la relación entre lo particular y lo universal, acorde a la idea de secta frente a la de iglesia.
Comunitarismo que va de la mano de un nuevo organicismo, que tiende a derivar comportamientos mentales de un sustrato genético o biológico.
El sujeto pasa así a ser un cuerpo en busca de pharmakos.
Doble movimiento: comunitarismo - organicismo que puede resultar interesante para trazar cierta genealogía del DSM IV.

Los Avances del DSM IV... ¿ Qué Responsabilidad Tenemos los Psicoanalistas...?

Voy a puntuar algunas cuestiones sólo a modo de dejar abierto un debate.
El DSM, se utiliza cada vez más hegemónicamente en los hospitales, en las prepagas ...
Pienso que más allá de los intereses de los laboratorios médicos, cierta pregnancia del DSMIV en los servicios hospitalarios, en las obras sociales, en los organismos estatales, nos podría hacer pregunta a los psicoanalistas respecto, a dos cuestiones:
a) La cuestión de alguna posible eficacia, a veces desjerarquizada en la dirección
de la cura.
b) La temática de los diagnósticos.


a) Es cierto, en el psicoanálisis, la cura adviene en cierto modo "por añadidura ...".
Sin embargo nos recuerda Lacan en el Seminario de La Angustia: "yo dije que la cura llegaba por añadidura ... pero ... en ello se creyó advertir algún desdén hacia aquél, a cuyo cargo estamos. Pero yo hablaba desde un punto de vista metodológico. Es bien cierto que nuestra justificación y nuestro deber son el de mejorar la posición del sujeto...."
¿No será que a veces el tema de los resultados, del mejoramiento de la posición del sujeto, se desdibuja en la dirección de los tratamientos que dirigimos?.
Que el sujeto pueda usar las marcas de su estructura, que la lleve al límite de sus posibilidades, que esté advertido del lugar en el que podría volver a enredarse, es responsabilidad del analista. Dirección de la cura que no se ocupará de dar más saber, sino de acompañar al sujeto a que visite regiones que no conoce de sí mismo, a que salga de la afanisis que lo eclipsa, a que suspenda ciertos goces que lo alejan de su deseo.
b) El diagnóstico a veces pareciera haber caído en desuso. En los encuentros entre psicoanalistas, por ejemplo, resulta poco frecuente, la discusión de diagnósticos.
Los diagnósticos del DSMIV, parecieran corresponder a una clasificación de rasgos, que por su frecuencia justifican la inclusión del sujeto en una clase .
Fenomenología estadística y descriptiva.. que sin embargo facilita en las instituciones de salud mental la cuestión del diagnóstico, y de la circulación de ciertos códigos compartidos, cuando en las instituciones públicas hay que realizar por ejemplo. una derivación.

BIPOLAR, ATAQUE DE PÁNICO ... significantes que coagulan a un sujeto. El "tú eres eso", opera efectos de coagulación.
El diagnóstico en psicoanálisis se realiza en relación a una posición subjetiva. Busca ser un diagnóstico estructural. La clínica del trastorno, busca en cambio, eliminar al síntoma sin escuchar al Inconciente.

El diagnóstico en psicoanálisis nunca es la adscripción de los malestares del paciente a un código predeterminado. No busca un denominador común, que cobije al sujeto bajo un significante.
¿Hemos dejado los psicoanalistas ese lugar, en manos de la psiquiatría más bilogista...?
¿ ... Será que la antipsiquiatría, ciertos resabios sesentistas, la izquierda del 68, en París manifestando contra los diagnósticos, produjeron un efecto que todavía hoy insiste?
¿o será que al interior de nuestras propias capillas, eludimos ciertas temáticas que podrían devenir en francas confrontaciones clínicas....?

Por Fuera de la Transferencia.

El pensamiento psiquiátrico actual, no es una clínica del Sujeto, sino una serie de síntomas descriptos fuera de la transferencia.
En psicoanalisis, nos ocupamos del Sujeto, de un Sujeto dividido.
El espíritu del DSMIV, orilla la consistencia, la claridad, la erradicación del Sujeto, el borramiento del enigma.
Pero, sabemos que, cuando algo se elimina simbólicamente, retorna en lo Real ...y peor ...
¿Hay algo de este retorno, como un mayor malestar en la cultura, de un modo más atroz, en los padecimientos de los pacientes, hoy?
Sabemos que para que el analista pueda sostener la dialéctica de la transferencia , es imprescindible elucidar la estructura en juego. ---- En muchos tratamientos actuales, se elude la dimensión dialéctica, en aras de una objetivación de los síntomas.
Pareciera que se tratara de un conjunto de síntomas, abordados sin una teoría de la transferencia y por supuesto sin tiempo de instalación y recorrido transferencial.
Cómo se abordan la Transferencia y el Inconciente, marcan la ética de un tratamiento.
Sin un enigma no se entra en un análisis. Es el único modo de instalar el SsS.
Cuando el analista señala un enigma otorga dignidad a los padecimientos del paciente
Si en las entrevistas iniciales descubre algo de la insuficiencia de su saber, el sujeto se podrá perfilar para un análisis. Descubre que hay una brecha en su saber.

El insomnio, por ejemplo, puede ser sólo un síntoma psiquiátrico, o devenir un síntoma que trazará los laberínticos senderos, de aquello que no deja dormir.
Primer momento de vaciamiento de certezas, en que buscamos darle dignidad de enigma al padecimiento.
Subrayar el enigma no es lo mismo que llenarlo de respuestas y clasificaciones.
Cita mortífera con la esfinge, que no olvidemos quería una respuesta a su pregunta
En el Análisis invitamos con la Regla Fundamental, a que alguien se pierda, en el laberinto de sus palabras. Modo de proponer un vaciamiento de las certezas, para que a lo largo de un tratamiento el paciente produzca, en Transferencia, sus propios significantes desalienantes.
El DSMIV, ofrece en cambio y de entrada un nombre, que busca alejar al Sujeto del enigma, y acercarlo en cambio, al conocimiento de alguna causa.
Sabemos que los desgarramientos del alma no tienen causas cerebrales. Pero también sabemos que para escuchar el Inconciente del otro, hay que tener permeabilidad con el propio.
Si algo nos conmueve todavía hoy, en el texto freudiano y en el texto lacaniano, es el enigma, la paradoja, la poesía, la incompletud, la renuncia a lo único. Vías que, seguramente tiene más que ver con el padecimiento humano y con la dimensión del carozo del ser.
Pero como dice Lacan en el Seminario II "...no somos en absoluto semejantes a planetas ... pero lo olvidamos ... Permanentemente tendemos a razonar sobre los hombres como si se tratara de lunas, calculando sus masas, su gravitación ..."

 

 
Sitio Web desarrollado y mantenido por Dikuweb.com